Relatos, historias de warhammer 40,000



LA FLOTA AUSHNARK

El inquisidor Angus Aushnark leía distraído una pequeña novela cuando Tizhón, uno de los mejores interrogadores que había tenido que adiestrar, le informó de que habían reclamado su presencia en la sala principal del technosacerdocio de Dargos.

La estancia del inquisidor en Dargos, un mundo forja al servicio del emperador, era debido a las reparaciones que debúan realizar en su nave interestelar para pòder continuar su viaje a través del espacio.

La misión se había retrasado dos semanas. Una pequeña flota les atacó por sorpresa al salir del Inmaterium y entrar en el espacio real. La flota, sin identificiar, había disparado todo su arsenal y provocado grandes destrozos en la pequeña fuerza inquisitorial. Varias fragatas habían sucumbido entre fuego y metal derretido al impactar una lanza procedente de una de las naves enemigas. Todos los integrantes de dichas naves habían fallecido en el acto. La flota inquisitorial se dirigió de inmediato al planeta de Dargos para realizar las reparaciones pertinentes, ya que les era totalmente imposible perseguir a las naves atacantes debido a los daños producidos.

El inquisidor se vistió con su armadura artesanal, un gran artefacto de color rojo borgoña. Se colocó dos guanteletes del mismo color, que a pesar de ser de adamantita, le permitía gran movilidad en los dedos. El resto de su vestimenta lo dejó en la habitación, no necesitaba sus armas ni su roseta inquisitorial en este planeta.

Al salir de la sala se encontró con Tizhón y dos guardias inquisitoriales, cuya bestimenta conetnía el color borgoña propio de la ordo a la que pertenecían: la ordo malleus.

El grupo de 4 individuos se dirigió con paso rápido hacia un vehículo gravitatorio, una pequeña nave de construcción antigua, aunque su estado era óptimo. Los guardias entraron en primer lugar, y se situaron en los mandos del vehículo, Angus y Tizhón entraron a continuación y se sentaron en dos asientos de cuero, en la parte trasera. Las puertas se cerraron automáticamente y el vehículo comenzó a moverse a una velocidad constante.

Al cabo de unos minutos el vehículo se detuvo, y las puertas se abrieron con un sonido hidráulico. El inquisidor salió en primer lugar, seguido del resto de personajes que formaban la escolta.

- Bienvenido señor Inquisidor. ¿qué tal ha sido su estancia aquí?. - Una voz metálica salió de detrás de una máscara que protegía el rostro de una figura alta. Una capa roja cubría todo su cuerpo y una capucha protegía su cabeza. Varios cables salían de su brazo derecho y se unían a unos pequeños motores situados en sus piernas, para permitirle moverse.
- Ha sido muy satisfactoria, y he descansado demasiado para mi gusto. Ahora, sin más demora me gustaría saber para que he sido llamado. - Pronunció el inquisidor directamente al technosacerdote.
- Le hemos llamado para informarle de que sus naves ya han sido reparadas, pueden navegar por el espacio real, pero todavía es demasiado pronto para que los moteres del inmaterium pudiesen funcionar a plena potencia. Si desean partir ya, varios de mis compañeros viajarán con usted para comprobar que las naves no tengan más problemas.
- Muchas gracias, ha hecho un gran servicio al emperador. Ahora, por favor, ordene que sus compañeros se dirijan a "La esperanza", mi nave. Mis hombres les asignaran sus habitaciones correspondientes. Dentro de 3 meses volveremos por aquí y sus compañeros podrán volver a realizar sus tareas.
Tras estas palabras el inquisidor se dirigió de nuevo al vehículo seguido de sus escoltas. En unas horas podría ponerse de nuevo en camino para dirigirse a cumplir su misión.

*******

Unas horas más tarde Angus se encontraba en el interior de La esperanza.

Los technosacerdotes habían hecho un trabajo espléndido. El armazón exterior e interior de la nave estaba como nuevo, sólo podía saberse que la nave había estado en combate debido a que el águila imperial de la proa estaba decapitada.

El inquisidor estaba descansando en su compartimento. Estaba tirado en la cama, con los ojos abiertos y fijos en una lámpara de araña que tenía colgada del techo. Sobre su cuerpo posaban varias holopantallas y algunos papeles. Los radares no habían encontrado señal alguna de la huída de sus atacantes, y sus astrópatas habían obtenido el mismo resultado, además de que uno de ellos sufrió una serie de espasmos que le dejó sin conocimiento durante varias horas.

Mientras Angus pensaba qué flota habría sido su atacante, sonaron dos golpes en la puerta. Desvió la mirada hacia la puerta:

-Está abierta, puede pasar. Quien quiera que seas… - Estas últimas palabras las dijo para sus adentros.

La puerta se abrió de inmediato y entró Tizhón. Llevaba varias holopantallas bajo el brazo derecho y unos largos pliegues de papel sujetos por sus dos manos. Tras entrar en la estancia cerró la puerta y depositó todo lo que llevaba sobre una pequeña mesa de madera.

-Angus, he estado hablando con los navegantes y con algunos miembros de la tripulación que estuvieron observando el ataque. Han dado vagas descripciones de las naves enemigas, pero creo que al menos es algo. Además, he encontrado información acerca de las posibles flotas piratas en este sector, y unos planos antiguos del sector, en los cuáles hay información acerca de asentamientos piratas que fueron exterminados… en teoría. – Dijo Tizhón mientras ordenaba los documentos.

-De acuerdo a la información que dispones, ¿de qué flota estaríamos hablando?.- Pregunto Angus.

- Las naves no eran naves en sí… algunos afirman que eran simples meteoritos o fragmentos de planetas… otros dicen que había partes metálicas y con extraños símbolos. Pero estas conjeturas no nos llevan a nada claro…
La información del ordenador central de la nave trata sobre los incidentes a manos de piratas ocurridos en los últimos seis mil años. Durante este tiempo sólo han ocurrido 4 incursiones de los piratas, pero estas cuatro incursiones han sido desastrosas para las fuerzas de este sector.

Las flotas piratas que atacaron antaño eran orkas, aunque esta información es poco fiable debido a que los datos han sido casi borrados. Según el ordenador central, la flota estaría compuesta por varios pecios, uno de gran tamaño y el resto similar al de nuestros cruceros. El número exacto es desconocido… o ha sido borrado.

- Orkos…. No creo que esa raza haya realizado sólo 4 incursiones en 6000 años… seguramente esos documentos hayan sido alterados para beneficio de una autoridad… . De momento permaneceremos en órbita en este planeta. Nuestros planes iniciales han sido pospuestos, hasta que no averigüemos quién nos atacó no proseguiremos con nuestra misión.

Tizhón haz que nuestros astrópatas envíen un mensaje a Némesis Tessera, comunicando mi decisión.

Por cierto… todavía no se me ha informado de las pérdidas de la batalla. ¿De cuántas naves dispones ahora mismo?.

- Señor, lo comunicaré de inmediato. Euh.. después de haber realizado las reparaciones pertinentes los technosacerdotes, se han perdido exactamente 3 fragatas y 200 hombres, todos ellos eran servidores de las naves, excepto una veintena, que pertenecían a su guardia inquisitorial. Contamos con La Esperanza, en perfecto estado excepto por los motores de la disformidad, los cruceros La Aniquilación y La Palabra del Emperador están también en perfecto estado. Nuestras escoltas han sufrido más daños. De la 12 que tenemos 2 de ellas han perdido sus lanzas, sin poder reparase. El crucero intrépido del que disponemos sufrió grandes daños, si no hubiésemos partido de inmediato hacia aquí posiblemente lo hubiésemos perdido, pero actualmente está fuera de peligro y se encuentra en órbita, justo detrás nuestro.

- Nuestra fuerza no es muy poderosa… aún así el puño divino del Emperador aplastará a nuestro enemigos.

Comunique a las fragatas que realizaran exploraciones cada 4 horas en un perímetro de 400 km alrededor de Dargos, la primera salida se realizará dentro de 15 minutos exactos.

- Entendio señor. – Tras estas palabras Tizhón se retiró y cerró la puerta con cuidado.

 

 

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