| |
||||||||||||
Hay momentos en los que la infestación demoníaca es tal que hasta que los inquisidores más poderosos tienen que pedir ayuda para desempeñar su tarea. La distracción más ligera de la vigilia constante que debe ejercerse sobre la Humanidad puede permitir que los demonios rasguen el plano material y entren en él igual que el pleamar invade una playa, hambrientas de las almas de los inocentes. Sólo existe una fuerza en toda la galaxia que pueda detener a los demonios: Los caballeros grises. Los Caballeros Grises son incluso mejores guerreros que sus hermanos los Marines Espaciales y su gran experiencia y conocimiento les permiten ser capaces de acabar con una infestación demoníaca que los supere de mucho en número. Con su armamento Némesis, sus bólteres de asalto y una inquebrantable fe en el Emperador, no hay un enemigo peor para los demonios. No hay duda de que sin la protección constante de los guerreros del Ordo Malleus el Imperio habría caído hace milenios.
La amenaza del Caos en la galaxia, es omnipresente y, aunque el capítulo mantiene una fuerza de lucha en Titán, la mayoría de los Caballeros Grises están esparcidos por las estrellas. Guiados por los mejores navegantes del Navis Nobilite y a bordo de las naves, más veloces del Adeptus Mechanicus, los Caballeros. Grises están preparados para sofocar los ataques de los secuaces del Caos. Los Caballeros Grises suelen ser los primeros en llegar al lugar de la incursión demoniaca y hay muchas grabaciones de tropas que han llegado más tarde solo para encontrar derrotado sin saber cómo al enemigo. Los guerreros delos Caballeros Grises, se encuentran entre los mayores héroes del Imperio y son incontables las vidas que han salvado con su dedicación y su heroísmo. Es el ferviente deseo de todo Caballero Gris que, a su muerte, su cuerpo sea devuelto a Titán y enterrado en las consagradas criptas bajo el templo del Emperador. En el corazón del monasterio se alza una gran piedra de basalto en la que están escritos los nombres de todos aquellos hermanos que han dado su vida combatiendo el mal. Aunque nadie que no pertenezca al capítulo sabrá nunca sus nombres, los cuerpos de algunos de los más grandes héroes del Imperio están enterrados en Titán. En Titán, la más grande luna de Saturno, se eleva sobre el hielo y los océanos de metano líquido una mastodóntica fortaleza monasterio de basalto. Este monasterio es el lugar de residencia del capítulo más secreto de todo el Imperio: Los Caballeros Grises, la cámara militante del Ordo Malleus. Los vestíbulos y pasadizos de esta fortaleza están llenos de pendones otorgados a la orden por actos heroicos llevados a cabo a lo largo de casi diez mil años, aunque sólo aquellos que pertenecen a los Caballeros Grises o al Ordo Malleus son capaces de reconocer los nombres de los conflictos inscritos en letras doradas.
Los Caballeros Grises fueron integrados permanentemente en el Ordo Malleus y se convirtieron en el martillo con el que estos servidores del Emperador golpearían a las fuerzas del Caos, por lo que, tradicional mente, el señor del capítulo ha sido miembro de este cónclave interno de la Inquisición. Los reclutas son psíquicos en potencia, seleccionados de las más salvajes culturas guerreras imaginables. Los aspirantes son llevados a la base del capítulo en Titán, la luna de Saturno, donde deben superar las duras pruebas que dejan fuera a aquellos que no poseen la fuerza física y la inmensa fortaleza mental necesarias para convertirse en Caballeros Grises. A los pocos que sobreviven al proceso de selección se les implanta la semilla genética que convertirá al humano en lo que es un Marine Espacial. En este momento empieza el verdadero entrenamiento. Se utilizan las más avanzadas bioingeniería y psicocirugía para convertir a los aspirantes en los guerreros más poderosos de la galaxia, inmunes al miedo y a las visiones que acabarían con la cordura de otros Marines Espaciales. Los Rituales de Execración y el duro régimen de entrenamiento aseguran que solo los aspirantes más dedicados y puros alcancen los requisitos de esta sagrada orden. El alma de un Caballero Gris debe estar acorazada contra las tentaciones del Caos y las dulces mentiras de los demonios. Afrontar tales horrores y superarlos sin la más mínima mancha en el alma requiere la fe más fuerte, la voluntad más decidida y el corazón más puro. Es el intensivo entrenamiento lo que permite a los Caballeros Grises resistir la atracción del Caos. De todos los reclutas que llegan a Titán, son pocos los que sobreviven o muestran las capacidades mínimas requeridas por la hermandad. Ser un Caballero Gris significa llevar una vida de pureza espartana, solemne meditación y negación de los placeres de la vida, con la intención de fortalecer la mente y acorazar el espíritu con fe. Una dedicación tal es necesaria si se quiere ser capaz de sobrevivir a los horrores de la disformidad, y hasta él momento, estas precauciones y la preparación han resultado efectivas, ya que ningún Caballero Gris se ha corrompido ni ha tenido dudas en batalla. Los Caballeros Grises que entran en el campo de batalla han entrenado juntos durante toda la vida y forman una inquebrantable hermandad de devotos guerreros. Todo Caballero Gris dará su vida de buen grado como desafío a lo demoníaco y el recuerdo de su heroísmo en el capítulo tomará la forma de leyendas que explicarán sus hazañas.
Los milenios que los Caballeros Grises han pasado luchando contra las fuerzas de la oscuridad les han provisto de innumerables conocimientos blasfemos. Esta colección de conocimientos irreverente se guarda en la canverna más profunda y segura de Titán, en la Librarium Daemoniaca, un depósito de detestables conocimientos que gime maldito por el mal que contiene. Llenos sus pasillos de cristales de datos y servidores mnemónicos, este es uno de los lugares mejor protegidos del Imperio, puesto que sería nefasto que la información que contiene cayese en las manos equivocadas. Cada Caballero Gris lleva una copia del Liber Daemoniaca, el tomo que contiene los ritos de batalla sagrados del capítulo, guardando en una caja de ceramita sobre su pecho. Esto simboliza la más poderosa arma con que cuenta un Caballero Gris: su inquebrantable fe en el Divino Emperador. El Libro contiene los principios básicos de sabiduría sacados del conocimiento oscuro almacenado en la Librarium Daemoniaca. » Hermano Capitán Stern Hermano Capitán Stern de los Caballeros Grises. El Hermano Capitán Stern es un miembro muy respetado y condecorado dentro de su compañía y ha llevado a buen puerto numerosas campañas contra el Caos. Su destino se vio ligado al del gran demonio de Tzeentch, M'kachen, cuando la perniciosa influencia de este en el Culto de la Garra Roja fue detectada por el Ordo Malleus. Stern llevó a cabo un ritual de desvanecimiento y condenó al demonio a cien años y un día de reclusión en la disformidad. El carácter vengativo del demonio es tan grande que ha jurado encontrar a Stern y devorar su alma. Stern, que está cerca de cumplir cuatrocientos años al servicio del Emperador, se ha cruzado en el camino de este demonio en varias ocasiones durante este tiempo y, cada vez, su absoluta fe en el Emperador le ha salvado de la eternidad de torturas que M'kachen ha preparado para él. No obstante, las maquinaciones de Tzeentch son infinitas. Sería una gran pérdida para el Ordo Malleus que el Hermano Capitán Stern cayese a manos de esta entidad diabólica y que su formidable potencial se perdiese.
» Gran maestre Mandulis
» Hermano Juez Alaric Su búsqueda finalmente le conduce a Vulcanis Ultor, mundo Colmena. Después de una batalla breve con las engañadas Hermanas de la Rosa Sangrienta, Alaric se abre camino hacia la tumba del Santo Caído, y se enfrenta al mal que acecha alli. Es sólo cuando su hermano de batalla,el juez exterminador Tancred golpea al supuesto santo,Gargatuloth sale de su cuerpo corrupto y se descubre. Diciendo el nombre verdadero del demonio, Alaric debilita a la criatura en el reino físico, donde con la ayuda de todas las fuerzas leales Imperiales destierran al Príncipe de Demonio por mil años mas.
» Hermano Juez Exterminador Tancred Cuatro veces mas grande y fuerte que cualquier caballero gris, el corrupto santo mato a todo caballero gris cercano. Tancred, herido y manejando de la Espada de Mandulis, se elevó del humo y se acercó al Santo Caído, diciendo el Rezo de Batalla de los Caballeros grises martires" Soy el Martillo. Soy la espada en Su mano. Soy el Guantelete sobre Su puño. Soy las Dificultades de Sus enemigos y los infortunios del traidor. Soy el Final. " Con dos de sus Hermanos de Batalla, los jueces Santoro y Alaric, Tancred decapitó al Santo, y permitió a Gargtuloth mostrarse en el reino material, dando a Alaric la posibilidad de decir el nombre verdadero del Demonio. Por ello, Tancred dio su vida, pero causó el destierro del Príncipe de mil Caras. Ni su cuerpo ni su armadura fueron encontrados después del destierro de Gargatuloth, lo que hace especular que todavía puede estar vivo. Tomado de la Wikipedia y de la Pagina web de la GW.Traducido y adaptado por Me |
||||||||||||